Conductas Sexuales Inadecuadas (C.S.I) en Personas Mayores con Demencia.

En este articulo buscaremos comprender qué son las Conductas Sexuales Inadecuadas (C.S.I) en Personas Mayores con Demencia, el por qué aparecen y recomendaciones para enfrentar estas situaciones.

Las  C.S.I  se  refieren a los actos verbales o físicos de carácter sexual que se presentan en público o en un contexto y con la persona inadecuada. Pueden implicar solo al paciente,  como desnudarse, exhibir los genitales o masturbarse,  o también incluir a otras personas, generalmente miembros del personal u otros pacientes, sobre los que se realizan caricias o tocamientos, comportamientos que resultan inaceptables en el contexto social en el que se dan. Son conductas  complejas de abordar, más aún cuando las protagonizan personas con demencia.

Es una realidad que existe tanto en Establecimientos de Larga Estadía, como al interior del hogar, siendo los cuidadores y la propia familia del causante quienes se ven enfrentadas a estas situaciones que producen desconcierto,  vergüenza, perturbación y ante las cuales  desconocen cómo actuar, y cómo manejar los efectos que generan en otros.

Estas conductas podrían ser consecuencia de un  daño en su cerebro, el cual es responsable de programar y regular el comportamiento y de verificar si una actividad dada es apropiada para una situación. Es importante precisar, que  si una persona con demencia se masturba en su habitación no puede considerarse inapropiado, pero sí lo sería si lo hiciera en un espacio público. Esto pone de relieve que no todas las expresiones sexuales de una persona con demencia deben considerarse inapropiadas. Lo importante es que, independiente de la conducta, se debe considerar que la persona ha perdido los códigos sociales o que producto de sus alteraciones del pensamiento y/o  daño cognitivo, puede confundir personas o lugares.

Conductas sexuales inadecuadas (C.S.I.)

Existen también, causales psicosociales-ambientales, que pueden acentuar  estos comportamientos:

  • La persona podría presentar conductas sexuales inadecuadas, como consecuencias de situaciones externas, ambientales, por ejemplo; sentir calor o picazón en su cuerpo, y comenzar a desnudarse, sin la intención de exponerse, sino que sólo estar cómodo.
  • En el caso de masturbación, en público, pueda que tenga una lesión y sienta picor o molestia en sus genitales. Por tanto, su objetivo prioritario no es lograr placer sexual, ni  tener conductas exhibicionistas, sino  que aliviar su lesión o picor.
  • La existencia de un ambiente pobre en estímulos y carente de contacto afectivo, puede desencadenar conductas de autoerotismo en público, existiendo aquí, un componente de demanda de atención, especialmente en pacientes  con deterioro cognitivo   En estos casos, puede ser de utilidad una actitud de ignorar la conducta, suprimiendo el refuerzo positivo de la atención adicional.
  • Existen programas de TV que, si bien, no son de pornografía, tienen escenas con una carga sexual importante, pudiendo erotizar a quien lo está observando, por lo que no se  debe descuidar la supervisión e incluso vigilancia, en este aspecto..
  • En residencias de personas mayores o ELEAM, influye la  falta de privacidad  para realizar actos de placer sexual, por tanto es importante respetar los mínimos espacios que tenga. Por ejemplo,  al ingresar a la  habitación o baño, siempre golpear antes de entrar.
Paciencia, amor y acogida

Recomendaciones para no olvidar al enfrentarnos a conductas sexuales en personas mayores:

  • Los delirios, alucinaciones e identificaciones erróneas son frecuentes en los pacientes con demencia y pueden desencadenar un comportamiento sexual inadecuado, incluyendo confundir a personas o situaciones.
  • Puede ser que la persona, por sus alteraciones cognitivas,  haya olvidado  la importancia y el significado de los códigos sociales y control de impulsos.
  • No reaccione en forma brusca, ante una situación de desnudo u otra conducta, guíelo/a hacia otra habitación o lugar o cambie el foco de su atención, buscando una actividad sustituta de su interés.
  • No exponga a la persona ridiculizándola o infantilizando sus conductas.
  • Interiorícese de la identidad biográfica de la persona; desde ahí se podrán buscar recursos significativos para estrategias de intervención conductual.
  • En el caso de masturbación, es conveniente pasarle algún objeto que requiera tomarlo con sus manos, guiarlo hacia un lugar privado o cubrirlo para disimular la situación. Importante verificar si presenta alguna lesión.
  • En caso que se den los actos con un cuidador en particular, sustituirlo cuando sea posible.
  • Promover la mayor independencia en la realización del aseo personal.
  • Evitar la confrontación directa, pues esto podría hacer sentir culpable o avergonzada a la persona. Explicarle al paciente porqué esta conducta resulta inaceptable,  haciéndolo en forma discreta, esto dependerá del avance de su enfermedad.
  • Educar a los cuidadores formales e informales acerca de cómo abordar situaciones de este tipo, esto favorecerá la tranquilidad del cuidador y no estigmatizará al paciente.
  • Identificar si existen personas o situaciones en las cuales se acentúan estas conductas, así se puede intervenir en factores ambientales para prevenir o disminuir este tipo de conductas.
  • Finalmente y en una visión de conjunto del problema, es importante que el cuidador, formal e informal, se informe, se capacite y tenga espacios de autocuidado. Cuidarse para cuidar, es la clave. Ver día a día como se deteriora un ser querido, más aún si presenta conductas como las mencionadas anteriormente, puede ser un corrosivo lento para el espíritu y la salud de los que lo rodean, con consecuencias que suelen ser graves para la salud de quienes, con en el mejor espíritu y amor, quieren cuidarlos.

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Mónica Oviedo en colaboración con Alejandro Sandoval

Programa AMALabySalud