Refresca tu imagen a los 60 y más!

En diversos medios de comunicación vemos que para hablar de “belleza” o de “rejuvenecimiento”, o de “ refrescar” la imagen, el rostro o el cuerpo, nos sugieren que debemos, entre otras cosas,    aplicar bótox,  cremas milagrosas con las que en 20 días ya eliminaremos arrugas o las llamadas líneas de expresión, que debemos eliminar grasa en “exceso” realizando  diversos  procedimientos algo invasivos, y porqué no, bastante alejados del presupuesto, exponiéndose queramos o no, a una intervención quirúrgica con los riesgos que significa para la salud. En definitiva, hay un mensaje subliminal que nos dice TU CUERPO DEBES CAMBIARLO,  mostrándonos modelos que muchas veces están bastante lejos de la realidad, y que con esa pérdida de “líneas de expresión “ se transforman en rostros hinchados, incluso en algunos casos desfigurados, convirtiéndose en rostros caricaturizados… ¿en qué momento nos hablan de potenciar lo que somos?…aprendiendo a aceptar cómo nuestro cuerpo ha ido, cambiando dejando huellas de la cantidad e intensidad de las  experiencias que hemos tenido. Lo  importante es hacer las paces con el espejo, y aceptar que el lucir lindas, bellas, va más allá del aspecto físico, de si tengo  un vientre más abultado,  unos senos más caídos o una papada que comienza aparecer.  

Debemos transformar el concepto de belleza, donde lo que prevalezca es lo que uno irradia, manteniendo una actitud positiva, aprendiendo a conocernos y validarnos, encontrando nuestro estilo personal, y así al momento de vestirnos, por ejemplo, eligiendo prendas que se acomoden a nuestros gustos y  personalidad, para sentirnos seguras y bellas, y nó disfrazadas.

El  que una mujer se ocupe de su  imagen personal, es trasversal a  todas las  generaciones, y desde que existen las tiendas no es azar que en ellas existan más variedad  y cantidad de  prendas de vestir en la sección de mujeres que de hombres, al igual que en los hogares el closet de las mujeres suele estar bastante más lleno que el de los varones. 

Debemos aprender a mirarnos y decir: bueno esto es lo que tengo, gracias, lo cuido y  lo quiero. Luego podemos, ya sea potenciar o disimular rasgos, con prendas de vestir que se acomoden a nuestro presupuesto, a nuestros gustos y a nuestra personalidad.

 No hay edad para tener estilo y espíritu jovial. El hecho de envejecer no supone perder la coquetería, sensualidad, elegancia,  verse guapa o  jugar con las prendas de vestir. Sentirse y verse guapa o guapo, limpio y saludable mantiene la autoestima, y por tanto la salud mental y la calidad de vida. 

Para hablar acerca de este tema y como dice el dicho “pastelero a tus pasteles”  me entrevisté con Carolina Gaete, Asesora de imagen y fundadora de “Tu imagen personal, TIP”, la que nos da algunos consejos  para lograr refrescar el look y potenciar la imagen en mujeres de 60 y más.

  • Recordar siempre tener una actitud positiva!!. Un pañuelo siempre será bienvenido dentro de una tenida, puedes amarrarlo alrededor del cuello o hacerle un nudo para combinarlo con blusas y sweater.
  • Si la prenda superior es estampada, ideal que el pañuelo sea de un solo color, y si vistes de un solo color puede ser un pañuelo con estampados.
  • Jeans, rectos o con dobleces serán ideales y con cinturón potencian tu imagen ya que, las prendas de jeans siempre otorgarán juventud, al igual que una blusa de la misma tela, ésta usandola a la altura de la cadera o larga. 
  • Combinar una blusa blanca que se complemente con pañuelos, bolsos o  colgantes que sean de colores. En general, los colores más claros ayudan a suavizar las facciones, por lo que deben predominar en el closet.
  • Los trench son abrigos con muchos botones y lazo. Un color claro en camel, beige o blanco te harán lucir muy fresca, juvenil y puedes completarlo con muchas prendas como vestido, pantalón de vestir o jeans recto.
  • Llevar el pelo corto te rejuvenecerá más que un cabello largo.
  • Las zapatillas son el complemento ideal, cómodas y además si las llevas con blusa de jeans o blanca te otorgarán definitivamente un estilo fresco y jovial.
  • Si tienes un abdomen abultado, intenta no usar pantalones  con pinzas. 
  • Emplea pantalones con bolsillos traseros, para darle volumen a tus glúteos. 
  • Uso moderado del maquillaje. Cuando te maquillas generalmente lo haces con una luz artificial, pero no luce igual con luz natural, que tiende a resaltar los excesos.

Muchas mujeres usan el negro para “verse más delgadas”, ¿qué hay de cierto? Efectivamente, te hace ver más delgada, pero también endurece las facciones, en tanto que los colores claros las suavizan. 

Finalmente, Carolina nos comenta que ” hoy las mujeres están más ocupadas de lucir más joviales, actuales y dinámicas,  para ello lo importante es aprender a combinar bien las prendas y complementos que no necesariamente son costosos”.

Nuestra imagen está íntimamente relacionada con nuestra IDENTIDAD, con ¿quiénes somos?, ¿qué gustos tenemos?, ¿ Cómo nos sentimos?. Cuidar la imagen  de los 60 y más, refuerza la identidad y potencia la autoestima, lo importante es no abandonarse, quererse y aceptarse a cualquier edad y asumir con naturalidad el paso de los años.

No debemos olvidar que tener una buena autoestima y confianza es clave para vivir una vida feliz y satisfactoria.

Por: Mónica Oviedo Psicóloga en colaboración con Alejandro Sandoval Ingeniero Civil Industrial


Conductas Sexuales Inadecuadas (C.S.I) en Personas Mayores con Demencia.

En este articulo buscaremos comprender qué son las Conductas Sexuales Inadecuadas (C.S.I) en Personas Mayores con Demencia, el por qué aparecen y recomendaciones para enfrentar estas situaciones.

Las  C.S.I  se  refieren a los actos verbales o físicos de carácter sexual que se presentan en público o en un contexto y con la persona inadecuada. Pueden implicar solo al paciente,  como desnudarse, exhibir los genitales o masturbarse,  o también incluir a otras personas, generalmente miembros del personal u otros pacientes, sobre los que se realizan caricias o tocamientos, comportamientos que resultan inaceptables en el contexto social en el que se dan. Son conductas  complejas de abordar, más aún cuando las protagonizan personas con demencia.

Es una realidad que existe tanto en Establecimientos de Larga Estadía, como al interior del hogar, siendo los cuidadores y la propia familia del causante quienes se ven enfrentadas a estas situaciones que producen desconcierto,  vergüenza, perturbación y ante las cuales  desconocen cómo actuar, y cómo manejar los efectos que generan en otros.

Estas conductas podrían ser consecuencia de un  daño en su cerebro, el cual es responsable de programar y regular el comportamiento y de verificar si una actividad dada es apropiada para una situación. Es importante precisar, que  si una persona con demencia se masturba en su habitación no puede considerarse inapropiado, pero sí lo sería si lo hiciera en un espacio público. Esto pone de relieve que no todas las expresiones sexuales de una persona con demencia deben considerarse inapropiadas. Lo importante es que, independiente de la conducta, se debe considerar que la persona ha perdido los códigos sociales o que producto de sus alteraciones del pensamiento y/o  daño cognitivo, puede confundir personas o lugares.

Conductas sexuales inadecuadas (C.S.I.)

Existen también, causales psicosociales-ambientales, que pueden acentuar  estos comportamientos:

  • La persona podría presentar conductas sexuales inadecuadas, como consecuencias de situaciones externas, ambientales, por ejemplo; sentir calor o picazón en su cuerpo, y comenzar a desnudarse, sin la intención de exponerse, sino que sólo estar cómodo.
  • En el caso de masturbación, en público, pueda que tenga una lesión y sienta picor o molestia en sus genitales. Por tanto, su objetivo prioritario no es lograr placer sexual, ni  tener conductas exhibicionistas, sino  que aliviar su lesión o picor.
  • La existencia de un ambiente pobre en estímulos y carente de contacto afectivo, puede desencadenar conductas de autoerotismo en público, existiendo aquí, un componente de demanda de atención, especialmente en pacientes  con deterioro cognitivo   En estos casos, puede ser de utilidad una actitud de ignorar la conducta, suprimiendo el refuerzo positivo de la atención adicional.
  • Existen programas de TV que, si bien, no son de pornografía, tienen escenas con una carga sexual importante, pudiendo erotizar a quien lo está observando, por lo que no se  debe descuidar la supervisión e incluso vigilancia, en este aspecto..
  • En residencias de personas mayores o ELEAM, influye la  falta de privacidad  para realizar actos de placer sexual, por tanto es importante respetar los mínimos espacios que tenga. Por ejemplo,  al ingresar a la  habitación o baño, siempre golpear antes de entrar.
Paciencia, amor y acogida

Recomendaciones para no olvidar al enfrentarnos a conductas sexuales en personas mayores:

  • Los delirios, alucinaciones e identificaciones erróneas son frecuentes en los pacientes con demencia y pueden desencadenar un comportamiento sexual inadecuado, incluyendo confundir a personas o situaciones.
  • Puede ser que la persona, por sus alteraciones cognitivas,  haya olvidado  la importancia y el significado de los códigos sociales y control de impulsos.
  • No reaccione en forma brusca, ante una situación de desnudo u otra conducta, guíelo/a hacia otra habitación o lugar o cambie el foco de su atención, buscando una actividad sustituta de su interés.
  • No exponga a la persona ridiculizándola o infantilizando sus conductas.
  • Interiorícese de la identidad biográfica de la persona; desde ahí se podrán buscar recursos significativos para estrategias de intervención conductual.
  • En el caso de masturbación, es conveniente pasarle algún objeto que requiera tomarlo con sus manos, guiarlo hacia un lugar privado o cubrirlo para disimular la situación. Importante verificar si presenta alguna lesión.
  • En caso que se den los actos con un cuidador en particular, sustituirlo cuando sea posible.
  • Promover la mayor independencia en la realización del aseo personal.
  • Evitar la confrontación directa, pues esto podría hacer sentir culpable o avergonzada a la persona. Explicarle al paciente porqué esta conducta resulta inaceptable,  haciéndolo en forma discreta, esto dependerá del avance de su enfermedad.
  • Educar a los cuidadores formales e informales acerca de cómo abordar situaciones de este tipo, esto favorecerá la tranquilidad del cuidador y no estigmatizará al paciente.
  • Identificar si existen personas o situaciones en las cuales se acentúan estas conductas, así se puede intervenir en factores ambientales para prevenir o disminuir este tipo de conductas.
  • Finalmente y en una visión de conjunto del problema, es importante que el cuidador, formal e informal, se informe, se capacite y tenga espacios de autocuidado. Cuidarse para cuidar, es la clave. Ver día a día como se deteriora un ser querido, más aún si presenta conductas como las mencionadas anteriormente, puede ser un corrosivo lento para el espíritu y la salud de los que lo rodean, con consecuencias que suelen ser graves para la salud de quienes, con en el mejor espíritu y amor, quieren cuidarlos.

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Mónica Oviedo psicóloga en colaboración con Alejandro Sandoval Ingeniero Civil

Programa AMALabySalud


Latidos del Corazón

El corazón es un músculo como muchos que tenemos en nuestro cuerpo,  claro que éste tiene la particularidad de que está asociado a la vida, al “sentir”. 

En el Mes del Corazón, recibiremos distintas sugerencias para adquirir hábitos para mantener nuestro corazón saludable, para que este músculo no pare de latir, o al menos, no lo haga prematuramente.  En cuanto a nuestra salud física, se nos recomienda mantener una dieta equilibrada, adquirir hábitos saludables como el ejercicio o deportes y eliminar  o disminuir  otros, como el consumo de tabaco,  de azúcares y alcohol. 

Pero ¿qué pasa con la adquisición de hábitos saludables para nuestra salud mental, emocional?. La pregunta es pertinente considerando que una depresión y /o estrés pueden ser tan adversos como el consumo de tabaco o una dieta alta en grasas, aumentando las probabilidades de desarrollar una enfermedad coronaria  o de sufrir un ataque cardiaco.  Por lo tanto, debemos incorporar también hábitos para que nuestros  pensamientos, actitudes y emociones  se canalicen de manera saludable.  

El estrés  en sí, no es malo. Más aún, es necesario, porque sirve para superar las situaciones que demandan más esfuerzo y activación, nos ayuda a adaptarnos a las exigencias y nos permite una mayor agilidad de pensamiento. Una conducta más energética puede aumentar nuestra eficacia, sin  necesariamente tener consecuencias negativas para nuestro organismo, e incluso,  puede favorecer el aumento de autoestima, al logar un mejor rendimiento y haber superado ciertos obstáculos de manera exitosa.  Sin embargo, puede comenzar a ser perjudicial  cuando se mantiene en el tiempo este nivel  de exigencia y no hay pausas  para recuperar  la energía y/o recursos emocionales o físicos que se desgastaron. 

Los sentimientos de tristeza, miedo, angustia,  de  desesperanza, apatía y de soledad,  pueden llevar a la persona a generar conductas que pueden  ser perjudícales para la salud cardiovascular, al igual que una actividad física reducida, una alimentación pobre, y/o consumo de alcohol y tabaco. Por el contrario, la paz, serenidad y mantener una actitud positiva  pueden llevar a que ese corazón  pueda latir por larga data. 

Hábitos saludables que podemos incorporar!

Realizar un contrato  de trabajo personal;  comenzando por identificar  sus  fortalezas y motivos por los cuales quererse.

Promover relaciones positivas,  con personas que irradien felicidad y energía; crear redes conllevará un factor de protección y de apoyo, importante y necesario. 

Buscar una actividad de ocio con  sentido, esa actividad muy similar a cuando éramos niños y pasábamos horas jugando sin tener conciencia del tiempo, dado que lo disfrutábamos al máximo. Instaure un cuaderno de “agradecimientos”,  la gratitud aumenta las emociones positivas y favorece tomar conciencia del día a día.¿ Agradeció hoy por estar vivo, o por tener la capacidad de leer este texto? Agradecer y no expresarlo, es equivalente a tener un regalo y no entregarlo…

Busque lo positivo, quejarse puede ser una forma de pensar distorsionante y poco constructiva  y puede convertirse en un hábito. Cuando ingrese a un lugar o luego de conocer a alguien, piense en 3 cosas que le gustaron. Buscar lo positivo es una habito inspirador. 

Rompa un hábito o intente algo nuevo cada día para mantener su mente alerta. 

Cuando camine, mire ocasionalmente hacia arriba, disfrutando la inmensidad del cielo  y manteniendo una postura erguida. Evite caminar con la cabeza inclinada hacia abajo. 

Conéctese con el presente, con el aquí y ahora, colocando atención al momento que está viviendo ( ese es el que existe), manteniendo una escucha activa ( evitar interrumpir), intentando sintonizar los pensamientos con lo que está sintiendo en el momento presente,  en vez de repetir el pasado o imaginar un futuro, lo cual puede generar altos índices de ansiedad. 

¡Mantenga un espíritu juvenil! La juventud es un estado del alma, no se mide por años, no es cuestión de mejillas sonrosadas, pechos erguidos o rodillas flexibles. La juventud es producto de la voluntad y calidad de la imaginación. Nadie envejece por el mero hecho de cumplir etapas en la vida; se envejece realmente por el abandono de ideales; los años arrugan la piel, es cierto, pero la pérdida del entusiasmo marchita el alma.

No cuente los años que pasaron, porque con lo bueno o malo que hayan tenido, ya son pasado y nada puede hacer por ellos.  Cuente los años que realmente tiene, vale decir , los que quedan hacia delante y piense en nuevos proyectos, en hacer lo que nunca hizo, o ir donde nunca fue y siempre quiso ir. El ayer ya no es suyo, pero posee todo el mañana: ¡aprovéchelo y vívalo!

Por: Monica Oviedo (Programa AMA) Colaboración: Alejandro Sandoval (LABYSALUD)


Lapsus de Memoria en el Adulto Mayor

Posiblemente te suenen conocidas estas preguntas o situaciones de la vida diaria: “¿Dónde habré dejado las llaves?”, ¿Me pueden llamar, que  no recuerdo donde dejé el celular?”. Al dirigirse a un lugar determinado, se detienen y piensan ¿A qué venía’? y  se devuelven para ver si logran recordar. Van al supermercado y llegan a casa sin el producto que iban a comprar o cuando reciben ciertas instrucciones, al intentar repasarlas, preguntan “¿Me puedes repetir?”.  Abren el refrigerador, lo cierran y luego dicen “¿Qué quería?”... Memoria.

En fin, generalmente son siempre las mismas situaciones que me describen en la consulta o en reuniones sociales y ante las cuales me preguntan ¿Es normal?, cuestionándose incluso si son síntomas precoces de Alzheimer.

En el último tiempo se ha producido una gran preocupación por los fallos de memoria, producto del aumento de casos de Alzheimer, que se estarían presentando a una edad mas bien temprana. Son usuales las bromas al respecto, y a medida que avanzamos en edad, ya sea en silencio o en privado, resuena la palabra Alzheimer, en el caso que olvidemos algún dato u objeto en forma recurrente.  ¿Qué asidero tiene esto en la realidad?

Antes de todo debemos considerar que la vida de hoy  se vive con premura, con una diversidad de roles y responsabilidades, con menor tiempo para el esparcimiento y ocio, donde se añora el fin de semana, que no obstante da paso con poca pausa,  a una nueva semana.

Esta situación  si se vivencia en forma reiterada supone un desgaste para nuestro organismo con la aparición de  síntomas psicosomáticos, alterando funciones cognitivas superiores como la atención y concentración, lo que trae como consecuencia estas “fallas en la memoria”.  

Por otra parte, hemos ido incorporando sin darnos cuenta a un  acompañante  en nuestra vida, una suerte de piloto automático, quien realiza ciertos comportamientos en forma mecanizada que no nos dejan mayor conciencia de ellos.  Es un compañero funcional que realiza acciones sin que nosotros prestemos atención a sus actos.

Acompáñate y deja a un lado el piloto automático

Por lo tanto, si estamos viviendo una vida ajetreada, con el consecuente desgaste físico y mental, apoyados de una manera casi inconsciente por un piloto automático que  sólo ejecuta, ¿Tenemos realmente un escenario propicio para que nuestro cerebro registre información y la almacene?. Si no almacenamos la información adecuadamente, ¿Cómo esperamos poder recuperarla?

Para  que nuestra memoria funcione, debemos antes de todo prestar atención, no solo oír sino también escuchar, no solo ver sino también mirar. Para ello, hay que seleccionar entre distintos estímulos el más relevante y concentrarse, despejando los estímulos que puedan distraer nuestra atención, discriminando qué es importante y qué no lo es.  Si almacenamos la información bajo estas condiciones, podremos recuperarla con facilidad cuando la necesitemos.

Podemos ilustrar esto con un ejemplo. Si en el supermercado recibo una llamada telefónica, despierta mi piloto automático y dejo de prestar la debida atención a mis compras. Lo más probable es que vuelva a casa sin algún  producto que necesitaba comprar e incluso, con algunos que no estaban contemplados.  A su vez, los datos de la llamada recibida, tampoco los registraría a cabalidad, dado que mi atención estaba compartida en dos acciones igual de relevantes.

En consecuencia, desvirtuemos ese pequeño mito que se está conformando en el inconsciente colectivo a partir de los 45 – 50 años:  las fallas en la memoria no son sinónimo de una potencial demencia. Lo que sí es cierto, es que a partir de esta edad existen ciertas dificultades para recordar algo después de cierto tiempo pero sin problemas en la memoria inmediata o corto plazo. Según el Médico Psiquiatra Tomás León (Psiquiatra de la Unidad de Memoria de la Clínica Memoria y Neuropsiquiatría), señala que ”Los cambios típicos asociados a la edad, son olvidarse de vez en cuando de nombres o citas pero acordándose de ellos después”.

Si le interesan sugerencias prácticas, le podemos proponer algunas:

  • Evitemos realizar distintas cosas a la vez. Si bien se puede optimizar los tiempo v/s logro de tareas, nuestra atención se verá mermada y por tanto existirán datos  que no recordaremos o que requerirán de mayor esfuerzo para tu recuperación. Por lo tanto, si creemos que algo es importante, prestémosle toda la atención que merece.
  • Apaguemos, hasta donde sea posible, el piloto automático, con lo cual nos movilizamos a estar en el aquí y en el ahora, en disfrutar  del entorno y estar en sintonía con lo que estamos sintiendo y queremos hacer. Apagarlo significa que estoy en un solo carril y avanzando más seguro.
  • Usemos una agenda, no confiemos solo en la memoria. Registrar horas médicas, fechas importantes, será de una gran ayuda.
  • Realicemos una pausa durante el día, para salir a caminar observando el entorno y muy importante, dejando el teléfono de lado. Contemplar la naturaleza es un aliciente  para el alma y los sentidos.
  • Realicemos ejercicios para nuestro cerebro en forma entretenida para favorecer nuestra memoria; juguemos memorice y bachillerato; hagamos puzzles y sudoku. Esto no sólo agilizará nuestras habilidades cognitivas sino que fortalecerá una sana convivencia con tu pareja, hijos o nietos al jugar o competir con ellos.
  • Asociemos ciertos datos con objetos, situaciones o imágenes. Por ejemplo: el nombre de una persona recién conocida, con algún familiar o amigo cercano.
  • Y no olvidemos dormir lo suficiente, una alimentación saludable, tener sentido del humor y una actitud positiva: la noche siempre es oscura pero siempre también, hay la luz de un amanecer.

Mónica Oviedo en colaboración con Alejandro Sandoval

Programa AMALabySalud


Escenario de un Cuidador

“Si no cuidamos a los cuidadores, no tendremos un enfermo, sino dos” (Pedro Simón, escritor y periodista Español).  Así es, detrás de cada persona con  algún tipo de demencia,  existe un cuidador quien por libre opción o  impuesta por las circunstancias, sin que mediara un proceso deliberado de toma de decisión, y o imposición social, realizará un cambio radical en su vida  como consecuencia de la demanda de adaptación que requerirá su nuevo escenario, el cuidar a su familiar con demencia las 24 hrs.

manos adulto mayor y personas con demencia
El cuidador y el familiar siempre van a estar mejor juntos

Cuando diagnostican a un familiar con Alzheimer (*(1) el 56% de prevalencia entre las demencias) no sólo es víctima quien  padece la enfermedad, sino que  todo su entorno familiar.  Trae consigo no sólo un estigma social, sino que un alto costo físico, emocional y económico  de larga data (10 a 15 años de duración, considerando las tres etapas de la enfermedad).

Al comienzo  de la enfermedad, la red familiar está presente y participa en  forma activa en decisiones, visitas, en la búsqueda de nuevos enfoques para tratamientos  e inclusive pueden ser partícipe  de los cuidados de su familiar. No obstante, a medida que avanza la enfermedad, esa red de apoyo cada vez se va alejando y sólo va quedando un sólo  un cuidador,  siendo este denominado “cuidador principal”, que  no sólo tiene el rol de asistir a su familiar, sino que coincidentemente  puede tener el rol de madre, dueña de casa, hija y esposa. Esto, considerando que un 85,6%  de los cuidadores son mujeres (según dato Chile cuida) y como LabySalud queremos entregarte el mejor servicio en exámenes a domicilio.

Por tanto, la vida de ese cuidador cambia radicalmente siendo además,  espectador del deterioro progresivo e irreversible de un familiar tan querido, muchas veces admirado  y con el que se ha compartido gran parte de la vida. Impotencia  e indefensión aprendida, entendiéndose como el nulo control que puede sentir sobre la situación, emociones que emergen, muchas veces en soledad.

Un cuidador debe enfrentar e intentar  manejar conductas  que responden a delirios, alucinaciones y/o resistencia a bañarse, a comer o simplemente la persona con Alzheimer la noche la hace día. Estas situaciones, generan profundas reacciones afectivas y emocionales: sentimientos de inutilidad o culpa, pensamientos disfuncionales, tensión, ira, tristeza, generando  un desgaste emocional, pudiendo desencadenar trastornos psicológicos como estrés, ansiedad, depresión etc.

Por tanto, en este escenario,  el autocuidado debe ser como primera prioridad.

  • Participar en grupos de apoyo, ya sea por redes sociales o presenciales.
  • Informarse acerca de la enfermedad, el manejo ambiental y conductual. El conocer la enfermedad, sus síntomas y tratamientos es vital para el autocuidado.
  • Generar espacios de “respiro”, enfocándose en actividades que son placenteras, la imaginación no tiene límites!!
  • Expresar en forma directa y asertiva la necesidad de apoyo.
  • Tener un “diario de vida”, contribuye a reducir el estrés mental, expresando mediante un bolígrafo las emociones que siente.
  • Considerar una oportunidad de re encuentro y reconciliación, con ese familiar madre y/o padre que tuvieron una relación distante e incluso tormentosa, y hoy, cuando los roles se invierten en los cuidados, esa relación se reconstruye y aparece la reconciliación y  el perdón.
  • Identificar actividades que sean placenteras, “obligarse” a practicarlas.
  • Escuchar música y bailar!!
personas sacándose una foto
Diviértete junto/a a el/ella

Por: Mónica Oviedo, Psicóloga Programa AMA

Colaboración Alejandro Sandoval, Ing. Civil LabySalud


LabySalud dice ¡Presente! en el I Encuentro de Adulto Mayor Activo

Hoy 11 de octubre 2018, en conmemoración del Día Internacional del Adulto Mayor, LabySalud se hizo presente en  en Av. Apoquindo #6599, Las Condes.

Junto a más de 20 stand dedicados al bienestar del Adulto mayor, presentamos nuestra propuesta de valor a los vecinos y vecinas de la comuna.

Desde hace ya un buen tiempo, ésta se enfoca en una población que crece cada vez más y que sabe que todas las entidades publicas, desde el gobierno central hasta las municipalidades, no podemos dejar de lado.

Al contrario, se propone poder ser capaces de crear herramientas para fortalecerlos en todo sentido.

LabySalud aportó con un stand cercano a la comunidad, dando a conocer sus servicios de toma de muestras a domicilio, resolviendo todo tipo de preguntas.

Buscando empatizar con las necesidades de ellos/as y de sus cuidadores, parte fundamental de su día a día.

Estamos felices de poder aportar a la calidad de vida de las personas con profesionalismo, eficiencia, eficacia, calidad y seguridad.

No lo dudes y contáctanos ya al +56993061996 o  también aquí tomademuestras@labysalud.cl